Insuficiencia Venosa

Es una enfermedad cada vez más común, que se caracteriza por un deficiente retorno

de la sangre de las piernas, hacia el corazón.

Una de las causas principales es una función anómala de las válvulas que se encuentran dentro de las venas. Esta función deficiente hace que la sangre no circule de manera adecuada (estasis venosa), creando así un aumento en la presión dentro de las venas por acumulación de la sangre, debilitando sus paredes y ensanchando las venas. Esto a su vez, crea várices, pudiendo presentar en algunos casos más severos, coágulos o trombosis venosa.


Los factores de riesgo para la insuficiencia venosa incluyen:

· Antecedentes familiares de esta enfermedad (familiares con varices).

· Se presenta predominantemente en mujeres.

· A mayor edad, mayor probabilidad de padecerla.

· Sobrepeso u obesidad.

· Embarazos previos.

· Actividad laboral (permanecer periodos prolongados sentado o de pie).

· Antecedentes de trombosis previa.

Los síntomas que se presentan en la insuficiencia venosa son variados, pero en su mayoría se presentan conforme avanza el día, teniendo pocos o ningún síntoma por las mañanas y presentando la mayoría de los síntomas por la tarde o por la noche, al terminar la jornada laboral.


Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

· Dolor o pesantez en piernas.

· Ardor, picazón u hormigueo (parestesias).

· Calambres.

· Edema o hinchazón de los pies y piernas.

· Presencia de arañas o telangectacias vasculares.

· Desarrollo de venas varicosas (várices).

· Cambios en la coloración alrededor de los tobillos.

· Presencia de úlceras venosas.

· Trombosis o enfermedad trombo embolica.

Diagnóstico

Esta enfermedad se puede diagnosticar de manera temprana y oportuna, evitando así la mayoría de los síntomas, cambios en la piel y presencia de varices, pero sobre todo, su importancia radica en evitar que se presenten complicaciones de esta enfermedad, como la trombosis.

El diagnóstico se basa en encontrar signos y síntomas en el paciente tras una minuciosa visita médica, y realizar un ultrasonido doppler en donde se verifica que las válvulas venosas no funcionen de manera adecuada y exista la presencia de reflujo venoso.

Tratamiento:

El tratamiento de esta enfermedad radica en mejorar la circulación para que la sangre regrese al corazón sin dificultad.


Esto depende del grado de enfermedad que se tenga cuando se hace el diagnóstico, recalcando la importancia de un diagnóstico oportuno. En etapas tempranas se logra inicialmente con el uso de medias de compresión de graduación médica, ejercicios que mejoran el retorno venoso, elevación de piernas durante el día, mantenimiento de un peso adecuado y la realización de ejercicio de forma regular.

Además, existen tratamientos que se enfocan en evitar el paso de sangre por una vena enferma, llevando todo el flujo hacia venas sanas que no tengan problema en regresar la sangre al corazón, estos incluyen::

1. Escleroterapia:

Se inyecta un medicamento en la vena afectada que la endurece y la desaparece con el tiempo.

2. Láser transdérmico:

Por medio de una cánula de láser, y a través de la piel, se ablaciona la vena enferma para que se cierre su interior y desaparezca.

3. Safenoablación:

Se realiza un procedimiento guiado por ultrasonido, en donde se punciona la vena principal del sistema venoso superficial de la pierna enferma y se ablaciona con una cánula láser o con una cánula de radiofrecuencia, causando así un daño en el interior de la vena, ocasionando su cierre y de sus ramas varicosas.


4. Flebotomía:

Se realizan incisiones quirúrgicas para retirar las venas afectadas.

Evolución

Una vez cerrada la vena afectada desaparecen los síntomas y se eliminan las varices.

Los pacientes que se someten a estos procedimientos ambulatorios y de mínima invasión, regresan a sus actividades laborales al cabo de un par de días.

La detección temprana y atención pronta de esta enfermedad son el pilar clave para un tratamiento no invasivo, permitiendo evitar complicaciones que pongan en riesgo la integridad de las piernas y la salud.


Dr. Ramón Lemus

Angiólogo, Cirujano Vascular y Endovascular.

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