Pie Diabético

La Diabetes es una de las enfermedades que más afecta la salud en México. Una de sus complicaciones más importantes y comunes es el daño que causa en las extremidades inferiores, conocida como “pie diabético”.


El pie diabético también afecta de manera crónica la circulación en las arterias que van al pie, causando placas de grasa y calcio que endurecen la pared de las arterias, dificultando el paso de sangre (enfermedad ateroesclerótica).

Estas afecciones en la micro y macro circulación del pie, las cuales se van desarrollando de manera crónica y progresiva, forman en conjunto la entidad conocida como pie diabético.


La falta de atención, el mal manejo y el retardo en el diagnóstico, han convertido a esta enfermedad la causa número 1 de amputaciones no traumáticas a nivel mundial.

Los síntomas de esta enfermedad son variados y se presentan paulatinamente en el tiempo y en intensidad.


  • Ardor o hormigueo en los pies y piernas.

  • Dolor punzante.

  • Disminución o pérdida de sensibilidad.

  • Resequedad y descamación de la piel.

  • Cambios en la coloración y temperatura del pie.

  • Dificultad para cicatrizar heridas comunes.


El diagnóstico temprano y el manejo adecuado por un profesional experto, son la piedra angular de esta enfermedad.


Diagnóstico:

Existen varias maneras de diagnosticar neuropatía o afecciones en la circulación del pie (todas ellas realizadas en el consultorio) tales como la prueba de monofilamento de Semmes-Weinstein, detección de alteraciones en los reflejos tendinosos, medición de fuerza y tono muscular.

Para valorar la circulación se realiza un índice de presiones entre el tobillo y el brazo, así como examen ultrasonográfico de las paredes arteriales y medición de flujos sanguíneos arteriales, los cuales se realizan desde la primer visita con el angiólogo.

El tratamiento de esta enfermedad radica en un adecuado manejo médico y en casos muy avanzados, se requiere de cirugías que reestablezcan la circulación en el pie para evitar o tratar complicaciones que lo pongan en riesgo.


Cuando se requiere de una cirugía, en la mayoría de los casos se puede realizar por vía de mínima invasión a través de catéteres, balones y stents, que permiten abrir las arterias y regresar la circulación al pie.

A pesar de los grandes avances de la ciencia médica para el tratamiento del pie diabético, el objetivo y los esfuerzos tanto del médico como del paciente deben estar encaminados a una detección temprana, manejo médico oportuno, cuidado y vigilancia diaria del pie.



Dr. Ramón Lemus.

Angiólogo, Cirujano Vascular y Endovascular.

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